Los demostrativos son palabras cuya función principal es mostrar, señalar o ubicar un sustantivo en el espacio o en el tiempo, tomando siempre como referencia la posición del hablante.
A diferencia de los pronombres personales (que reemplazan directamente a los participantes de la comunicación), los demostrativos actúan como coordenadas de proximidad. Nos dicen si algo está aquí, ahí o allí.
Dependiendo de cómo se utilicen en la oración, pueden cumplir dos funciones gramaticales:
Determinantes demostrativos: Acompañan a un sustantivo y concuerdan con él en género y número (ej. este libro).
Pronombres demostrativos: Sustituyen por completo al sustantivo cuando este ya se sobreentiende (ej. prefiero este).
Nota importante: Actualmente, según las normas de la Real Academia Española (RAE), los pronombres demostrativos no deben llevar tilde diacrítica (ej. este, ese, aquel), incluso en casos de posible ambigüedad, salvo que el autor lo considere estrictamente necesario para evitar una confusión insalvable.
El español tiene la peculiaridad de estructurar los demostrativos en tres niveles de distancia, un sistema muy preciso que no existe en otros idiomas como el inglés:
Se vinculan con el adverbio aquí o acá. Indica que lo señalado está al alcance de la mano o que el evento ocurre en el presente inmediato.
Formas: este, esta, estos, estas, esto (neutro).
Se vinculan con el adverbio ahí. Indica que el objeto está cerca de la persona que escucha o a una distancia intermedia de ambos.
Formas: ese, esa, esos, esas, eso (neutro).
Se vinculan con el adverbio allí o allá. Se utiliza para objetos distantes o para referirse a momentos del pasado remoto.
Formas: aquel, aquella, aquellos, aquellas, aquello (neutro).
«Este eclipse total que oscurece el cielo de nuestra ciudad en este preciso instante no volverá a repetirse hasta el próximo siglo».
«Al examinar la roca lunar traída por la última misión espacial, el geólogo exclamó que esta contenía un mineral desconocido en la Tierra».
«Esto que presenciamos —la firma del armisticio definitivo entre ambas naciones— cambia el rumbo de la geopolítica moderna». (Uso del neutro "esto" para referirse a toda una situación o concepto).
«Por favor, alcánzame ese fragmento de pergamino que tienes junto a tu libreta; corresponde al manuscrito perdido de Alejandría».
«Durante la subasta de ayer, el coleccionista señaló la corona imperial y afirmó que esa fue la que utilizó Napoleón en su autocoronación».
«El reactor alcanzó una temperatura crítica por unos segundos, pero afortunadamente eso no desencadenó una falla general en el sistema». (Uso del neutro "eso" para resumir el incidente anterior).
«Aquel cometa que avistaron los astrónomos en el año 1986 dejó una estela que aún es objeto de estudio».
«La expedición de 1911 llegó finalmente al Polo Sur; aquella hazaña quedó registrada como uno de los hitos de la exploración humana».
«Cuando el Imperio romano de Occidente colapsó, aquello provocó una fragmentación política que dio inicio a la Edad Media». (Uso del neutro "aquello" para referirse a un hecho histórico abstracto y lejano).
Los demostrativos son herramientas de orientación indispensables. Nos permiten situar conceptos, objetos y épocas con exactitud sin necesidad de repetir coordenadas geográficas o temporales complejas. Su versatilidad radica en que una sola palabra (este frente a aquel) basta para transportar la mente del receptor desde el presente inmediato hasta el pasado más