Las locuciones adverbiales son expresiones fijas compuestas por dos o más palabras que funcionan exactamente igual que un adverbio. Su finalidad es modificar a un verbo, a un adjetivo o a otro adverbio, aportando información sobre el modo, el tiempo, el lugar, la cantidad, la afirmación, la negación o la duda.
La mayoría de ellas adoptan una estructura fija, comenzando habitualmente con una preposición (como a, de, en, por).
Ejemplos:
A continuación se presentan diez ejemplos de locuciones adverbiales que no suelen aparecer en los manuales básicos, delimitadas con comillas españolas:
«a capa y espada» (Defender algo o a alguien con vehemencia, de manera total y decidida).
«de buenas a primeras» (Ocurrir algo de forma repentina, inesperada o sin previo aviso).
«en un abrir y cerrar de ojos» (Realizar una acción en un instante, de forma extremadamente rápida).
«a pedir de boca» (Surgir o desarrollarse una situación de manera perfecta, tal y como se deseaba).
«por los pelos» (Lograr algo en el último momento, por un margen muy pequeño o por pura suerte).
«de pascuas a ramos» (Ocurrir un suceso de manera muy esporádica, aislada o muy rara vez).
«a regañadientes» (Hacer algo con disgusto, desgana o mostrando clara oposición interna).
«sin ton ni son» (Actuar de manera absurda, sin motivo justificado, orden ni sentido alguno).
«a tontas y a locas» (Realizar una tarea de forma desordenada, caótica y sin ningún tipo de planificación).
«a pies juntillas» (Creer o aceptar algo firmemente, con total convicción y sin albergar ninguna duda).