Estas palabras (qué, quién, quiénes, cuál, cuáles, cuánto, cuánta, cuántos, cuántas) tienen la función de sustituir a un sustantivo en oraciones que expresan una pregunta o una emoción / sorpresa. Una característica fundamental es que siempre llevan tilde diacrítica para diferenciarse de los pronombres relativos y de las conjunciones.
Al funcionar estrictamente como pronombres, no acompañan a ningún nombre; reemplazan al objeto o a la persona por la que se pregunta o sobre la cual se exclama.
A continuación, se detalla su uso mediante situaciones singulares, históricas o no recurrentes:
Se utilizan para encuadrar una incógnita sobre la identidad, naturaleza o cantidad de un sustantivo oculto. Pueden aparecer en preguntas directas (con signos «¿?») o indirectas (sin signos de interrogación, subordinadas a un verbo de entendimiento o lengua).
«Al revisar los restos del meteorito en el laboratorio, el geólogo se preguntó: ”¿Qué compondrá el núcleo de esta roca para que resista tales temperaturas?”». (El pronombre ”qué” inquiere sobre la materia o sustancia desconocida).
«Tras el hackeo masivo a los servidores del banco central el pasado martes, los inspectores aún intentan averiguar quiénes accedieron a las claves de encriptación de la bóveda digital». (Interrogativa indirecta; el pronombre ”quiénes” sustituye a la identidad de los responsables).
«Había tres prototipos de satélites listos en la plataforma de lanzamiento, pero la agencia espacial debía decidir cuál sería el elegido para la misión a Júpiter». (Interrogativa indirecta; ”cuál” exige una elección entre los objetos sobreentendidos).
Se emplean para enfatizar la sorpresa, el asombro, la indignación o la intensidad ante un hecho específico. Van acompañados de los signos de exclamación («¡!»).
«¡Quién hubiera imaginado, cuando se colocó la primera piedra en 1920, que este túnel colapsaría precisamente hoy debido a un movimiento telúrico imprevisto!». (El pronombre ”quién” expresa asombro sobre la persona hipotética que pudiera prever el desastre).
«El arqueólogo vació el cofre rescatado del galeón español y, al ver la cantidad de monedas de oro acumuladas, exclamó: ”¡Cuántas se conservaron intactas a pesar de la corrosión marina!”». (El pronombre ”cuántas” sustituye y cuantifica con asombro a las monedas de oro).
«¡Qué habrá descubierto el telescopio orbital en esa galaxia remota para que los astrofísicos hayan convocado a una rueda de prensa urgente a medianoche!». (El pronombre ”qué” sustituto de la incógnita, usado con tono de sorpresa).
El secreto para dominar estos pronombres radica en recordar que su acentuación gráfica responde puramente a su carácter inquisitivo o expresivo. Mientras que en la frase «El científico que descubrió la cura...» la palabra que funciona como un enlace plano (relativo), en «¿Qué descubrió el científico?» se carga de fuerza léxica para exigir una respuesta, convirtiéndose en el pronombre interrogativo que sustituye al hallazgo.