Una oración compuesta es aquella que tiene dos o más sintagmas verbales; es decir, contiene más de un verbo conjugado. Cada una de las estructuras que se unen para formar la oración compuesta se denomina proposición u oración subordinada/coordinada.
A diferencia de la oración simple, aquí las acciones se relacionan entre sí para expresar ideas más complejas.
Las oraciones compuestas se clasifican en tres grandes grupos según la forma en que se vinculan sus proposiciones: yuxtapuestas, coordinadas y subordinadas.
Son aquellas cuyas proposiciones se unen directamente sin ningún nexo (palabra de enlace). En su lugar, se utilizan signos de puntuación como la coma (,), el punto y coma (;) o los dos puntos (:). La relación de significado entre ellas se deduce por el contexto.
«El sol se ocultó tras la montaña; la temperatura bajó de golpe.»
«Unos músicos afinaban sus instrumentos, otros repasaban las partituras.»
«No compres ese libro: la biblioteca del barrio lo tiene disponible.»
«El viento soplaba con fuerza; las persianas no paraban de golpear.»
«Héctor preparó el equipaje, revisó el coche, emprendió el viaje.»
Se forman mediante la unión de dos o más proposiciones que tienen el mismo nivel sintáctico (son independientes entre sí). Si se separan, cada una sigue teniendo sentido completo. Se enlazan mediante conjunciones coordinantes y se clasifican en varios subtipos:
Copulativas (suman significados): y, e, ni.
Disyuntivas (ofrecen exclusión o alternativa): o, u, o bien.
Adversativas (expresan oposición): pero, mas, sin embargo, sino que.
Distributivas (presentan acciones alternas): ya... ya, bien... bien, unos... otros.
Explicativas (una proposición aclara a la otra): es decir, o sea, esto es.
«El artista tomó el pincel y los colores cobraron vida en el lienzo.» (Copulativa)
«¿Prefieres caminar junto al río o prefieres explorar el sendero del bosque?» (Disyuntiva)
«El mapa físico mostraba el relieve, pero faltaban los nombres de los pueblos.» (Adversativa)
«Ya aparecían densas nubes en el horizonte, ya brillaba un sol espléndido.» (Distributiva)
«La ballena es un mamífero cetáceo, es decir, amamanta a sus crías en el agua.» (Explicativa)
En este tipo, existe una relación de dependencia. Una de las proposiciones (la subordinada) depende por completo de la otra (la principal) para tener sentido lógico y sintáctico. La proposición subordinada ejerce una función gramatical respecto al verbo principal. Se dividen en tres categorías principales:
Sustantivas: Funcionan como un sustantivo (sujeto, objeto directo, etc.).
Adjetivas o de relativo: Funcionan como un adjetivo (califican a un sustantivo de la oración principal, llamado antecedente).
Adverbiales o circunstanciales: Funcionan como un adverbio (indican tiempo, lugar, modo, causa, consecuencia, condición, etc.).
«Quienes recolectaron las muestras de roca regresaron cansados al campamento.» (Subordinada sustantiva de sujeto)
«El telescopio que instalaron en la cumbre detectó una nueva nebulosa.» (Subordinada adjetiva)
«Acamparemos junto al lago cuando termine la temporada de lluvias.» (Subordinada adverbial de tiempo)
«Como el terreno era demasiado empinado, los excursionistas avanzaron despacio.» (Subordinada adverbial de causa)
«Si observas el cielo con atención, descubrirás la silueta de las constelaciones.» (Subordinada adverbial condicional)