El complemento agente es la función sintáctica que designa a la entidad —habitualmente animada o con capacidad ejecutora— que realiza la acción verbal en las oraciones construidas en voz pasiva perifrástica. Desde una perspectiva semántica, este constituyente coincide con el sujeto de la oración activa correspondiente, mientras que, desde el punto de vista sintáctico, funciona como un adjunto preposicional supeditado a la flexión pasiva del verbo.
El complemento agente presenta una estructura formal fija, manifestándose principalmente a través de las siguientes configuraciones:
Sintagma preposicional introducido por la preposición «por» Es la estructura arquetípica y obligatoria en la inmensa mayoría de las construcciones pasivas. La preposición introduce el grupo nominal que ejerce la autoría de la acción.
«El Tratado de Versalles fue firmado por los delegados en 1919».
Sintagma preposicional introducido por la preposición «de» Es una variante restrictiva y arcaizante que pervive en el español actual únicamente con determinados verbos de entendimiento, afección o saber (como conocer, temer, odiar, respetar, saber). Su uso es residual en comparación con la preposición tradicional.
«La decisión del tribunal es sabida de todos».
Oraciones subordinadas de relativo relativas libres o semilibres La función es desempeñada por una proposición entera introducida por la correspondiente estructura preposicional que encabeza al nexo relativo.
«El incendio fue extinguido por quienes integraban la brigada forestal».
La aparición del complemento agente no es universal en todas las estructuras pasivas y responde a criterios específicos de la gramática del español:
Naturaleza opcional: En la mayor parte de los discursos en voz pasiva, el complemento agente se elide voluntariamente porque la identidad del ejecutor se sobreentiende, carece de relevancia o se desea omitir deliberadamente. Una estructura como «Las carreteras fueron cortadas» es plenamente gramatical sin requerir la mención de la autoridad competente.
Incompatibilidad con la pasiva refleja: El complemento agente es exclusivo de la pasiva perifrástica (construida con el verbo ser más participio). Su introducción en las oraciones de pasiva refleja (estructuras con el pronombre se y verbo en tercera persona) se considera agramatical o anómala en la norma culta. Así, no es admisible la estructura «Se vendieron las propiedades por el albacea».
Para identificar e individualizar inequívocamente el complemento agente frente a complementos circunstanciales de causa o de instrumento que también emplean la preposición «por», se aplican las siguientes pruebas operacionales:
Transformación a la voz activa: Es el método definitivo de comprobación. Al pasar la oración a la voz activa, el complemento agente debe convertirse obligatoriamente en el sujeto gramatical de la nueva estructura, perdiendo la preposición. Si en «El cuadro fue restaurado por el especialista», la conversión produce «El especialista restauró el cuadro», se ratifica la función. Si la oración fuese «El cuadro fue restaurado por estética», la transformación «La estética restauró el cuadro» resulta inviable, demostrando que se trata de un circunstancial de causa.
Control de la acción: El núcleo del sintagma preposicional agente debe poseer rasgos de naturaleza activa o causal inmediata sobre el proceso. Con verbos de acción, requiere un referente animado o una entidad personificada capaz de voluntad o ejecución directa.
Pregunta dirigida al verbo: En la indagación sintáctica, la estructura responde de manera exclusiva a la fórmula ¿Por quién? o ¿Por quiénes?, a diferencia de los circunstanciales de causa o modo que responden a ¿Por qué? o ¿Cómo?.
«El manuscrito fue descifrado por una joven lingüista».
«La antigua campana fue recuperada por unos buzos aficionados».
«El satélite fue detectado por un observatorio chileno».
«La melodía fue silbada por el jardinero durante horas».
«El jeroglífico fue interpretado por una investigadora mexicana».
«La embarcación fue arrastrada por una corriente inesperada».
«El sendero fue señalado por los primeros excursionistas».
«La teoría fue refutada por datos obtenidos recientemente».
«La receta fue perfeccionada por varias generaciones de cocineros».
«El escondite fue descubierto por un perro rastreador».
Estos ejemplos siguen conteniendo complemento agente, pero evitan los casos más habituales de «premio», «carta», «ciudad», «bomberos», «obreros», etc. Además, incluyen tanto agentes humanos como no humanos («una corriente inesperada»), ya que el complemento agente puede designar cualquier entidad que se interprete como ejecutora de la acción en una construcción pasiva.
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