El tiempo futuro se utiliza para expresar acciones, eventos o situaciones que se proyectan de forma posterior al momento del habla. Al igual que el pasado, el español nos ofrece distintas variantes en el modo indicativo y en el modo subjuntivo para matizar la certeza o la probabilidad de lo que vendrá.
A continuación, se detalla la estructura y el uso de los tiempos futuros:
El modo indicativo expresa el futuro con mayor sentido de realidad, seguridad o predicción. Contamos con dos tiempos principales:
1. Futuro simple (o futuro imperfecto) Se emplea para hablar de acciones venideras con un alto grado de certeza o para hacer predicciones. También se usa en el presente para expresar probabilidad, duda o conjetura.
Ejemplos: "Mañana viajaré a Madrid", "El año que viene cambiaremos de coche" o "¿Qué hora será? Serán las tres".
2. Futuro compuesto (o futuro perfecto) Se utiliza para referirse a una acción futura que estará ya terminada antes de que ocurra otra acción también futura. También sirve para expresar suposición o probabilidad sobre una acción pasada que ya debió haber ocurrido. Se forma con el verbo auxiliar haber en futuro simple y el participio del verbo principal.
Ejemplos: "Para cuando llegues, ya habré cocinado la cena" o "No ha venido, se habrá quedado dormido".
El modo subjuntivo contempla el futuro desde la hipótesis o la incertidumbre. Aunque hoy en día están en desuso en el habla cotidiana, es importante conocerlos:
1. Futuro simple de subjuntivo Se utilizaba para hablar de una condición o hipótesis futura en oraciones condicionales o temporales. Actualmente, su uso ha sido absorbido por el presente de subjuntivo o el presente de indicativo, quedando restringido casi exclusivamente al lenguaje jurídico, legal o a refranes populares.
Ejemplos: "Quien violiere la ley, será sancionado" o "Adonde fueres, haz lo que vieres".
2. Futuro compuesto de subjuntivo Sirve para designar una acción hipotética futura que ya habrá concluido respecto a otra acción también futura. Al igual que el anterior, su uso es obsoleto en la actualidad y solo sobrevive en textos legales muy específicos. Se forma con el verbo haber en futuro simple de subjuntivo y el participio.
Ejemplos: "Si para esa fecha el demandante no hubiere presentado las pruebas, el caso se cerrará".