A diferencia de los determinantes, los pronombres posesivos siempre van precedidos de un artículo determinado (el, la, los, las) o del artículo neutro (lo). Su función es recuperar un concepto ya mencionado, estableciendo a quién pertenece.
«La cápsula espacial de la agencia europea falló en el aterrizaje; por el contrario, la nuestra logró posarse con éxito en la superficie de Marte ayer por la mañana». (El pronombre "la nuestra" sustituye a "nuestra cápsula espacial").
«El cuadro que el falsificador intentó vender al museo era una copia; el lienzo original, el suyo, se encuentra resguardado en una bóveda suiza desde la Segunda Guerra Mundial». (El pronombre "el suyo" sustituye a "su lienzo original").
«Sé que tu investigación sobre la anomalía magnética del Atlántico fue difícil, pero la mía requirió tres expediciones submarinas consecutivas antes de obtener un solo dato útil». (El pronombre "la mía" sustituye a "mi investigación").
«Tus predicciones meteorológicas sobre el huracán fallaron debido a un error de cálculo; las tuyas anticipaban un desvío que nunca ocurrió». (El pronombre "las tuyas" sustituye a "tus predicciones").
«Los soldados de la guarnición principal entregaron sus armas tras el asedio; sin embargo, los suyos —los miembros del cuerpo de élite— mantuvieron la resistencia hasta el amanecer». (El pronombre "los suyos" sustituye a "sus soldados").
El artículo neutro lo permite que el pronombre posesivo se refiera a una idea abstracta, un conjunto de hechos o una situación completa, no a un objeto material específico:
«El tratado firmado en el congreso de Viena buscaba la paz, pero lo suyo no fue una solución real, sino un aplazamiento temporal del conflicto». (El pronombre "lo suyo" abarca toda la acción o el desempeño de los firmantes).
«Cuando el volcán comenzó a emitir ceniza, evacuar inmediatamente la zona fue lo nuestro, asegurando así la supervivencia de toda la expedición». (El pronombre "lo nuestro" se refiere a la acción o decisión tomada por el grupo).