Las oraciones copulativas son aquellas que poseen un predicado nominal constituido fundamentalmente por un verbo copulativo y un atributo. De acuerdo con la doctrina de la Nueva Gramática de la Lengua Española, los verbos copulativos puros, que consisten esencialmente en ser y estar, carecen de un significado léxico pleno y ejercen de nexo morfosintáctico entre el sujeto y una propiedad que se predica de este. El verbo parecer se adscribe a este grupo cuando manifiesta una apariencia atribuida a una entidad. El atributo es el núcleo semántico real del predicado, aportando la información relevante, y mantiene una relación de concordancia obligatoria en género y número con el sujeto de la oración.
«Las resoluciones del consejo parecieron desacertadas».
El atributo dentro de las construcciones copulativas puede estar constituido por diferentes categorías gramaticales, entre las que destacan el grupo adjetival y el grupo nominal, aunque son igualmente admisibles ciertos grupos preposicionales y adverbiales de carácter especificativo. Un rasgo formal determinante para el reconocimiento del atributo en el español general es su capacidad de sustitución por el pronombre personal neutro lo, el cual permanece invariable sin importar el género o el número del elemento al que reemplaza. Esta particularidad permite operar la sustitución pronominal de forma idéntica sin importar la complejidad del segmento original, delimitando nítidamente la frontera entre el atributo y el complemento directo de las oraciones transitivas.
«Aquellas crónicas medievales eran sus posesiones más preciadas».
«Aquellas crónicas medievales lo eran».
La clase de las oraciones copulativas se amplía con la presencia de los verbos semicopulativos, también denominados seudocopulativos. Estas piezas verbales, que poseen originalmente un significado pleno o predicativo, experimentan un proceso de vaciado léxico o gramaticalización, lo que les permite admitir un atributo que complementa simultáneamente al verbo y al sujeto. A diferencia de las cópulas puras, los verbos semicopulativos añaden un valor aspectual o modal relativo al modo en que se adquiere, se mantiene o resulta un estado. Dentro de esta categoría se hallan verbos de cambio como volverse, ponerse o quedarse, y verbos de permanencia o manifestación como permanecer o resultar. El comportamiento sintáctico de estos verbos impide, por lo general, la conmutación del atributo por el pronombre lo.
«El testigo se quedó mudo ante la contundencia de la prueba».
En el ámbito más complejo de la predicación copulativa, la gramática académica sitúa en una posición diferenciada a las oraciones ecuativas y a las ecuacionales, caracterizadas por establecer relaciones de identidad y por responder a necesidades de focalización informativa. Las oraciones ecuativas, o identificativas, vinculan dos expresiones de carácter referencial, de modo que el sujeto y el atributo de identificación resultan reversibles y se equiparan de forma estricta en su alcance sustantivo.
«El verdadero organizador del certamen es aquel individuo».
Por otro lado, las oraciones ecuacionales, estrechamente ligadas a las construcciones hendidas, segmentan el enunciado para destacar un componente específico mediante el empleo de un pronombre relativo y el verbo ser actuando como pivote enfático para estructurar el relieve.
«Fue en ese preciso instante cuando comprendió la gravedad del asunto».
«La antigua muralla de la ciudadela era un vestigio de la época imperial».
«Las declaraciones del ministro de economía fueron contradictorias durante la sesión».
«El archivo confidencial de la embajada estaba custodiado en la caja fuerte».
«Los informes periciales del caso son concluyentes según el tribunal».
«Aquella decisión unilateral del consejo directivo fue perjudicial para el gremio».
«Los principales yacimientos arqueológicos están situados en la cuenca del río».
«La intervención del mediador internacional fue determinante para el cese del fuego».
«El nivel del embalse regulador estaba al límite de su capacidad operativa».
«Todos los beneficiarios del subsidio estatal son residentes en la provincia».
«El comportamiento de los sistemas informáticos estuvo inestable tras la actualización».
«El director general permanecía pensativo ante el informe financiero».
«Los nuevos hangares resultaron insuficientes para la flota gubernamental».
«Aquellas tierras baldías fueron el escenario de la batalla definitiva».
«El veredicto de la junta evaluadora pareció salomónico a los asistentes».
«La persistencia de los delegados fue crucial para la firma del tratado».
«Los documentos incautados estaban guardados bajo estrictas medidas de seguridad».
«La actitud de los manifestantes se volvió hostil tras el comunicado oficial».
«La antigua fortaleza del acantilado sigue intacta tras los temporales».
«El aspirante extranjero era el favorito indiscutible de los inversores».
«Todos los miembros del comité se quedaron atónitos ante la revelación».