Los adjetivos demostrativos son un tipo de adjetivo determinativo que sirve para ubicar espacial o temporalmente al sustantivo en relación con la persona que habla y la que escucha. Básicamente, nos indican qué tan lejos o qué tan cerca está el objeto o la idea de la que estamos hablando.
En español, estos adjetivos varían en género (masculino/femenino) y número (singular/plural), y se organizan en tres niveles de distancia:
Cercanía (relacionado con aquí): Este, esta, estos, estas.
Distancia media (relacionado con ahí): Ese, esa, esos, esas.
Lejanía (relacionado con allí o allá): Aquel, aquella, aquellos, aquellas.
Nota importante: Para que funcionen como adjetivos, deben acompañar siempre a un sustantivo. Si aparecen solos (por ejemplo: "Quiero este"), están sustituyendo al nombre y pasan a ser pronombres demostrativos.
«Este teclado que estoy usando tiene las teclas demasiado rígidas». (Cercanía espacial: el objeto está en manos del hablante).
«Por favor, alcanza esa llave inglesa que está sobre tu mesa». (Distancia media: el objeto está cerca del oyente).
«Aquel viejo granero que se ve en la colina fue construido por mi bisabuelo». (Lejanía espacial: el objeto está lejos de ambos).
«Esta mañana me desperté con el trino de un jilguero en la ventana». (Cercanía temporal: el tiempo presente o muy inmediato).
«¿Recuerdas ese viaje en tren que hicimos a mediados del año pasado?». (Distancia media temporal: un pasado relativamente cercano o presente en la conversación).
«Aquellas vacaciones de mi infancia en la playa parecen un sueño lejano». (Lejanía temporal: un pasado remoto).
«Me encantan estos zapatos que me compré ayer, son comodísimos». (Cercanía).
«Crucemos con cuidado por esos tablones, no parecen muy estables». (Distancia media).
«El viento del norte arrastraba las hojas hacia aquellos callejones oscuros». (Lejanía).
«Esta vez no cometeremos los mismos errores en el informe final». (Cercanía temporal/conceptual).