Atiende a la articulación de los componentes de la oración y a la cantidad de predicados presentes.
Enunciados con sentido completo que carecen de la división entre sujeto y predicado, ya sea por su naturaleza impersonal o por ser estructuras puramente nominales.
«Anoche granizó de forma intermitente sobre los campos de cultivo».
Son estructuras que se articulan en torno a la relación de concordancia obligatoria en número y persona entre un sujeto y un predicado.
«El viejo faro de la escollera guía a las embarcaciones durante los temporales».
Oraciones simples: aquellas que constan de una sola estructura predicativa, articulada en torno a un único verbo conjugado.
«La humedad de la mañana oxidó los herrajes del portón principal».
Oraciones compuestas y complejas: enunciados que contienen más de un predicado, bien por la unión de oraciones independientes o por relaciones de subordinación.
«El carpintero restauró la alacena, pero el barniz tardará varios días en secarse del todo».
Esta categoría clasifica las oraciones según el significado del verbo y los complementos que este exige sintácticamente.
Oraciones copulativas: se construyen con verbos que sirven de enlace entre el sujeto y una cualidad o estado que se le atribuye, denominado atributo.
«El diagnóstico médico parecía concluyente tras los últimos análisis».
Oraciones transitivas: aquellas cuyo verbo requiere un complemento directo para delimitar y completar su significado.
«El viento huracanado arrancó varios tejados de cuajo en la periferia».
Oraciones intransitivas: construcciones con verbos cuyo significado no requiere ni admite un complemento directo para conformar una estructura plena.
«Los vencejos revolotean incansablemente alrededor del campanario».
Oraciones reflexivas: el sujeto realiza una acción que recae sobre sí mismo, utilizando pronombres átonos en concordancia.
«El arqueólogo se protegió la piel con filtros solares de alta densidad».
Oraciones recíprocas: dos o más sujetos realizan una acción de manera mutua y simultánea, cruzándose el efecto entre ellos.
«Ambos diplomáticos se saludaron fríamente al inicio de la cumbre».
Oraciones pasivas: el sujeto no realiza la acción, sino que la recibe (sujeto paciente), mientras que el agente puede aparecer introducido por la preposición «por».
«La vieja sinfonía fue rescatada del olvido por un musicólogo local».
Oraciones impersonales: enunciados que carecen constitucionalmente de sujeto sintáctico, por lo que el verbo se fija invariable en tercera persona del singular.
«Sobran motivos de peso para desconfiar de aquella repentina oferta».
Clasificación basada en la intención comunicativa del emisor y la fuerza con la que transmite el enunciado.
Oraciones declarativas: enunciados orientados a transmitir una información afirmando o negando un hecho específico de la realidad.
«El suministro de agua potable quedará interrumpido durante la madrugada por mantenimiento».
Oraciones interrogativas: aquellas cuya finalidad principal es demandar información al interlocutor o inducir una respuesta.
«¿Cuántos manuscritos de la biblioteca sobrevivieron al incendio del siglo pasado?».
Oraciones exclamativas: estructuras destinadas a exteriorizar emociones intensas como la sorpresa, el asombro, el dolor o la indignación.
«¡Qué destreza demostró el artesano al moldear esa pieza de vidrio soplando!».
Oraciones imperativas: enunciados que buscan influir de manera directa en el comportamiento del receptor mediante mandatos, ruegos o instrucciones.
«Remita los justificantes originales escaneados antes del próximo viernes laborable».
Oraciones desiderativas: manifestaciones lingüísticas enfocadas puramente en expresar el anhelo o el deseo de que ocurra un evento.
«Ojalá las autoridades encuentren una solución habitacional para las familias afectadas».
Oraciones dubitativas: expresiones mediante las cuales el hablante manifiesta incertidumbre, conjetura o probabilidad respecto a un suceso.
«Posiblemente el comité de expertos modifique el protocolo de actuación mañana».
oraciones unimembres y bimembres→