Es un excelente detalle. El uso de las comillas angulares o españolas (« ») es la opción preferida y recomendada por la Real Academia Española para textos impresos y digitales en nuestro idioma, lo que aportará un nivel máximo de rigor y profesionalismo a tu curso.
Aquí tienes el texto adaptado con la puntuación impecable:
Los adjetivos numerales son palabras que cuantifican a los sustantivos aportando información precisa sobre la cantidad o el orden en el que se presentan. Dentro de esta categoría, dos de los grupos que generan más dudas, pero que resultan fundamentales para la precisión lingüística, son los ordinales y los fraccionarios o partitivos. A continuación se analiza la estructura, el uso y las reglas esenciales de ambos tipos de adjetivos para su correcta aplicación en la redacción web.
Los adjetivos ordinales expresan la posición de un elemento dentro de una sucesión ordenada de elementos. Indican, por tanto, orden o sucesión, y concuerdan en género y número con el sustantivo al que acompañan.
A la hora de redactar, es importante recordar que los ordinales correspondientes a los números 1 y 3 sufren una apócope (pérdida de la vocal final) cuando preceden a un sustantivo masculino singular. Así, se escribe «el primer puesto» o «el tercer piso», pero «el puesto primero» o «la primera vez».
La formación de los ordinales complejos sigue reglas específicas según la decena:
Para las decenas de la primera y segunda serie (del 11 al 29), se prefiere la escritura en una sola palabra: decimoprimero, decimosegundo o duodécimo, vigesimoprimero, vigesimonoveno. En estos casos, el primer componente pierde su tilde si la llevaba, y solo el segundo componente varía en género y número («decimoprimera planta»).
A partir de la tercera decena (del 30 en adelante), se escriben separados de forma obligatoria: trigésimo primero, cuadragésimo segundo, quincuagésimo tercer año. En este formato, ambos elementos mantienen su acentuación gráfica independiente y ambos concuerdan en género y número con el sustantivo («trigésima primera edición»).
Los adjetivos fraccionarios expresan las partes iguales en las que se divide una unidad o un conjunto. Señalan fracciones o divisiones de la realidad.
A diferencia de los ordinales, los fraccionarios suelen actuar acompañados de la palabra «parte» o funcionan directamente como sustantivos masculinos cuando van precedidos por un determinante, como en «un tercio del presupuesto». Su comportamiento morfológico varía según el número que representen:
Las fracciones correspondientes al 2 y al 3 tienen formas propias y exclusivas: medio («la media naranja») y tercio («la tercera parte»).
Desde el 4 hasta el 10, las formas de los fraccionarios coinciden exactamente con las de los ordinales, siempre acompañando al sustantivo femenino parte: la cuarta parte, la quinta parte, la décima parte.
Para el número 11 y el 12, se admiten tanto las formas propiamente fraccionarias terminadas en -avo/-ava («la onceava parte», «la doceava parte») como las formas idénticas a los ordinales («la undécima parte», «la duodécima parte»).
Uno de los errores más comunes y extendidos en el uso de los numerales es la confusión entre los ordinales y los fraccionarios a partir del número trece. Existe una fuerte tendencia a utilizar las formas fraccionarias terminadas en «-avo» o «-ava» para indicar orden o posición dentro de una serie, lo cual es gramaticalmente incorrecto.
Los adjetivos terminados en «-avo» indican estrictamente división o partición, nunca orden. Por lo tanto, es un error escribir que una empresa celebra su «quinceavo aniversario» o que un atleta llegó en la «onceava posición». El aniversario representa un punto en una secuencia temporal acumulativa, por lo que exige el uso del ordinal «decimocuarto», «decimoquinto» o «vigesimoprimero». La forma «quinceavo» solo sería correcta si nos refiriéramos a una de las quince partes en las que se ha dividido un objeto completo («una quinceava parte del pastel»).
Para evitar este fallo en la redacción de contenidos, la regla es fija: si se habla del lugar que ocupa algo en una fila, una lista o una cronología, se debe emplear la forma ordinal (decimotercero, decimocuarto, trigésimo, quincuagésimo). si se habla de una porción o fragmento de un todo, se emplea el fraccionario (treceavo, catorceavo, treintaavo, cincuentaavo).