El adjetivo gentilicio es aquel que se utiliza para manifestar el origen geográfico, la nacionalidad o la procedencia cultural de las personas, animales o cosas. A diferencia de otros adjetivos que describen cualidades físicas o de carácter, el gentilicio vincula directamente al sustantivo con un lugar determinado (un país, una ciudad, una provincia, una región o un continente).
En español, se escriben siempre con minúscula inicial (a menos que comiencen una oración o formen parte de un nombre propio) y suelen construirse mediante sufijos como -ano/a, -és/esa, -ino/a, -eño/a, o -í, entre otros.
«El arqueólogo desenterró una vasija chipriota intacta en el yacimiento». (De Chipre)
«Disfrutamos de un recital de poesía londinense en el sótano del café». (De Londres)
«Esa especia marroquí le aportó un toque único al estofado de cordero». (De Marruecos)
«El viento patagónico soplaba con tanta fuerza que impedía abrir las puertas». (De la Patagonia)
«La delegación nipona lideró el foro internacional sobre tecnología verde». (De Japón)
«Un equipo pucelano logró clasificar para la final del torneo de rugby». (De Valladolid, España)
«La tejedora mostró un tapiz oaxaqueño lleno de colores vibrantes». (De Oaxaca, México)
«Compramos un queso neozelandés madurado que compite con los mejores de Europa». (De Nueva Zelanda)
«El dialecto veneciano resonaba con fuerza entre los canales de la ciudad». (De Venecia)
«La literatura helena sentó las bases del pensamiento occidental actual». (De Grecia)