El adjetivo es una clase de palabra abierta y de contenido léxico pleno que modifica directamente al sustantivo, con el cual concuerda en género y número. Su función semántica principal es expresar cualidades, propiedades, estados o relaciones del objeto o noción designado por dicho sustantivo.
Aquí tienes el texto completamente depurado y reorganizado. Se ha eliminado la duplicación masiva que tenías sobre los adjetivos calificativos (combinando el rigor académico de la primera parte con los datos útiles de la segunda) y se ha unificado el tono para que mantenga el nivel avanzado de tu curso, manteniendo una estructura limpia y sin cuadros.
En el universo del lenguaje, los sustantivos nos dan los nombres de las cosas (el perro, la mesa, la idea), pero son los adjetivos los que les dan forma, color, tamaño y actitud. Un adjetivo es aquella palabra que acompaña al sustantivo para calificarlo o determinarlo, aportando información valiosa sobre sus características.
Son los más comunes. Su función es atribuir una cualidad o propiedad directa al sustantivo. Dentro de este grupo, encontramos una división importante según la intención del hablante:
Se colocan generalmente después del sustantivo y sirven para diferenciarlo de otros de su misma especie. Si los eliminas, la oración pierde el sentido exacto que querías transmitir.
«Trajo el abrigo impermeable porque la tormenta es inminente». (No sirve cualquier abrigo, solo el impermeable).
«El astrofísico resolvió la ecuación irresoluble tras décadas de estudio».
Resaltan una cualidad inherente o natural del sustantivo, o bien expresan una apreciación subjetiva del hablante. Suelen ir antes del sustantivo y, si se quitan, la oración sigue entendiéndose perfectamente.
«La muda nieve cubrió el valle durante la noche de invierno». (La nieve ya es silenciosa de por sí).
«Sintió el impacto de la fiera mirada de su rival antes de comenzar el duelo».
A diferencia de los calificativos, estos adjetivos no expresan una cualidad, sino que clasifican al sustantivo dentro de una categoría o ámbito específico (establecen una relación). Un truco para identificarlos es que no admiten la palabra "muy" adelante (no puedes decir que algo es muy dental).
«El comité aprobó la reforma presidencial sin debate previo». (Relativo a la presidencia).
«Encontraron un fósil marino en la cumbre de la montaña». (Relativo al mar).
Estos adjetivos no describen cómo es el sustantivo, sino que lo delimitan, lo cuantifican o lo ubican en el espacio y el tiempo. Se dividen en varias subcategorías:
Indican la distancia espacial o temporal entre el hablante y el objeto.
«Este bolígrafo que tengo en la mano ya no escribe bien». (Cercanía).
«Ese árbol del patio vecino da unas manzanas deliciosas». (Distancia media).
«Aquel campanario que se divisa en el horizonte pertenece al siglo XII». (Lejanía).
Señalan a quién pertenece el sustantivo. Pueden ir antes del nombre (formas apocopadas) o después.
«Mi proyecto de investigación fue seleccionado para la beca».
«No recordaba que los apuntes tuyos se habían quedado en la biblioteca».
Aportan información exacta sobre cantidades u orden.
Cardinales (cantidad exacta): «El chef utilizó cuatro especias secretas para el estofado».
Ordinales (sucesión u orden): «Fue la quinta vez que sonó el teléfono en la madrugada».
Múltiplos (multiplicación): «Esa maniobra requiere un doble esfuerzo por parte del equipo».
Partitivos (división): «Le correspondió una media ración de pastel».
Cuantifican al sustantivo de manera vaga, imprecisa o general.
«Algunos pasajeros prefirieron bajarse antes del transbordo».
«Ha dedicado demasiado tiempo a un asunto sin importancia».
Se utilizan para preguntar o enfatizar con sorpresa o emoción sobre el sustantivo. Siempre llevan tilde.
«¿Qué estrategia aplicaremos para resolver este conflicto?».
«¡Cuánta energía derrocha ese cachorro por las mañanas!».
Es un tipo especial de adjetivo que denota el origen geográfico, la nacionalidad o la procedencia cultural de una persona, objeto o tradición.
«El café colombiano inundó el salón con su aroma intenso».
«Disfrutamos de una velada con música gaditana a la orilla del mar».
Recuerda que, en español, cambiar la posición del adjetivo puede transformar por completo lo que quieres decir. No es lo mismo:
«Un viejo amigo me visitó ayer». (Un amigo de hace muchos años, hay afecto).
«Un amigo viejo me visitó ayer». (Un amigo que tiene una edad avanzada).