La oración simple es aquella estructura gramatical que tiene un solo predicado, lo que significa que posee un único verbo conjugado (o una sola perífrasis verbal) que hace referencia a un sujeto. A pesar de su nombre, "simple" no significa que sea corta; una oración simple puede tener muchos complementos (de tiempo, de lugar, de modo, etc.), pero la clave para identificarla siempre será que solo hay una acción principal.
Por lo general, se compone de dos partes principales:
Sujeto: Quien realiza la acción o de quien se dice algo.
Predicado: Lo que se dice del sujeto, articulado en torno al verbo.
Ejemplos:
«El viento de la tarde arrastró las hojas secas hasta el estanque.»
«Aquella melodía de piano despertó recuerdos olvidados en el público.»
«Los lobos corrieron silenciosos bajo la luz de la luna llena.»
«El viejo faro de la costa parpadeó tres veces durante la tormenta.»
«Sofía pintó un paisaje abstracto con acuarelas brillantes el pasado martes.»
«Las primeras lluvias de la primavera transformaron el color del valle.»
«Un aroma a café recién molido inundó rápidamente toda la casa.»
«El arqueólogo encontró una pieza de cerámica intacta en la excavación.»
«Las ballenas jorobadas migran hacia aguas cálidas cada invierno.»
«El destello de una estrella fugaz interrumpió nuestra conversación nocturna.»