Las locuciones adjetivas son conjuntos fijos de dos o más palabras que funcionan exactamente igual que un adjetivo. Esto significa que su función principal es modificar a un sustantivo para expresar una cualidad, característica o estado, y todo el grupo de palabras posee un significado único y unitario.
A nivel estructural, suelen estar formadas por una preposición seguida de un sustantivo (como de categoría) o por estructuras comparativas y coordinadas.
A continuación se presentan diez ejemplos de locuciones adjetivas que evitan los tópicos más habituales de los manuales escolares, delimitadas con comillas españolas:
«de armas tomar» (Se dice de una persona de carácter fuerte, decidida y que no se deja amedrentar fácilmente).
«de rompe y rasga» (Persona de gran carácter, determinación o vistosidad en su comportamiento).
«de tres al cuarto» (Cosa o persona de escaso valor, importancia o calidad).
«con el agua al cuello» (Persona que se encuentra en una situación económica o personal límite y muy apurada).
«de capa caída» (Alguien o algo que está perdiendo fuerza, prestigio, ánimo o fortuna).
«de mírame y no me toques» (Persona excesivamente delicada, sensible o que se enfada con mucha facilidad ante cualquier roce).
«de tomo y lomo» (Algo que tiene gran entidad, importancia o que es de una firmeza e intensidad considerables).
«como un flan» (Estado de una persona que se encuentra sumamente nerviosa, inquieta o temblorosa).
«con pies de plomo» (Actitud de alguien que actúa con extrema cautela, prudencia y sensatez ante un asunto).
«de pacotilla» (Cosa de mala calidad, hecha de forma descuidada o que carece de autenticidad).