Las locuciones nominales son expresiones fijas compuestas por dos o más palabras que funcionan juntas como si fueran un solo sustantivo. Esto significa que todo el conjunto tiene un único significado y cumple las mismas funciones gramaticales que un nombre (como ser el sujeto o el objeto directo de una oración).
A diferencia de una frase común, sus componentes no se pueden cambiar ni separar sin que la expresión pierda su sentido original.
Por lo general, se forman combinando un sustantivo con un adjetivo o con otro sustantivo mediante una preposición:
Sustantivo + Adjetivo: e.g., «caja fuerte»
Sustantivo + Preposición + Sustantivo: e.g., «brazo de gitano»
Ejemplos:
A continuación, tienes diez ejemplos de locuciones nominales que se alejan de los clásicos repetidos en los libros de texto (como "ojo de buey" o "cortina de humo") y que no hacen referencia a instituciones:
«llave maestra» (Llave que abre diferentes cerraduras de un mismo sistema).
«boca de lobo» (Un lugar que está completamente oscuro o es peligroso).
«perro viejo» (Una persona que tiene mucha experiencia y astucia en una materia).
«ave de paso» (Persona o cosa que está en un lugar de manera transitoria o temporal).
«carne de cañón» (Gente común que es expuesta a graves peligros o explotada sin miramientos).
«canto de sirena» (Un discurso oratorio o promesa que resulta muy atractivo pero que es engañoso).
«chivo expiatorio» (Persona a la que se le echa la culpa de algo para exculpar a los verdaderos responsables).
«gato por liebre» (Engaño en el que se da una cosa de calidad inferior a la esperada o pactada).
«paño de lágrimas» (Persona en la que se busca consuelo y a la que se le confían las penas).
«mosquita muerta» (Persona que aparenta ser inofensiva, tímida o ingenua, pero que esconde otra intencionalidad).